
La ceguera de tus manos volvía muda mi mirada.
El camino se teñía de amarillo espeso y el silencio buscaba algún espejo en donde poderse ver.
Sonaban lejanas campanas que opacaban los pocos trinos de mi corazón.
Trajiste la sequía, la duda y la mentira, y en un segundo eterno que volvió más elástica la vida tu miedo levantó vuelo y rugió en el cielo partiendo mi última sonrisa en dos.
©fdL2011

*/ © fdL2010
Ando en puntillas, mirándote la vida desde este sereno lado de la luna que un día nos cobijó a los dos.Tengo este instante azul para elevarme sin prisa y buscar un beso grande y sonoro que tapice sin decoro toda la piel de tu corazón. Voy a enviarlo a ciegas, con el regreso prohibido, hasta ese presente esquivo y centinela de todos tus abrazos y enigmas sin resolver.
Retumba un murmullo seco, no tiene siquiera una gota de mar. Repite algunas letras en un eco corto, incoloro; lo invade la certeza de haberse cansado de esperar. Quédate con mi beso viajero, yo me quedo entre paréntesis, en este pentagrama mudo, en este cementerio de letras bendecido un instante por tu estrella fugaz.
©fdL2011

*/ flickr by deLoto - going to -
Viviana Cortés tenía cuerpo de sirena; no había manera de saberlo, también tenía alma de bandoneón. Ahogaba sus notas tristes y las disfrazaba en un mar revuelto de sonrisas; escondía todas sus penas en el cuarto de atrás del corazón.
Casi por inercia salía cada día a recorrer la vida; avanzaba despacio, como cuando la brisa sopla las nubes con descuido y sin coordinación. La soledad blindaba sus esperanzas y había sacado por la fuerza el color verde de la paleta con que la gente pinta sonriendo su mejor ilusión.
Pasaban sin sorpresas los almanaques, deslizándose su vida por un camino claro pero sin luz. Un pasado muy grande se imponía en cada despertar, no podía haber presente, mucho menos aire para un futuro que luchaba por sobrevivir.
Era temprano cuando sus fantasmas se colaron por la ventana con el primer rayo de sol de la mañana y sintió como caían nítidos sus errores como fichas blancas de dominó. Peinó su pelo negro mirando, autómata, su imagen en el espejo. Tal vez fue el vacío de sus ojos, dijeron los que nada sabían, o quizás el gesto cansado que recogía su pesar, pero , solo ella supo que al verse desdibujada quiso con ese par de certeros disparos volver atrás, a nadar en esa paz amniótica y despreocupada que ansían las sirenas cuando se pierden en la ciudad
©fdL2010

*/ volcán
La tarde era tan clara que arrastraba, traviesa, la luna de la noche anterior.Nos iba envolviendo sin prisa mientras tus ojos traían collares de recuerdos que colgabas en mi cuello siguiendo el orden del amor.Entonces, la vida puso a prueba a mi corazón que ya se acostumbraba a latir parejo.Bastaron tres silencios y una luna muda por testigo para deshacer el nudo que habían apretado los años sin compasión.Hizo falta que fuera más allá de tu mirada, que llegara a ciegas para tocar la piel de tu corazón. Al sentir su tibieza salí a tu encuentro definitivo, con el mío en la mano, flojito de tanta verdad.
©fdL2010
!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->

*/ flickr by deLoto - fragance -
Cansado de dar batallas y de algunas guerras injustas, vuelves silbando bajito, corazon herido.Te arropo conmigo en la inmensidad del frio, y del cansancio que hecho sombra vuelve tus latidos un compas suave y sereno. A que nube he de subirte? A que arco iris he de treparte? Bajo que rayo de sol podre calentarte?. Serpentean las preguntas en la noche, esperando la respuesta de tus ojos que sonrieron para mi al borde de esa luna que no vimos por estar trenzando instantes traidos del pais lejano del "nunca jamas".
fdL 2010

* flickr by deLoto - golden -
No alcanzó la rebelión de olas que incesantes mojaron mis pies al atardecer, tampoco fueron suficientes las estrellas que en guirnalda saludaron preciosas mi anochecer.Ya era el alba cuando quise borrar tu mirada con el destello del dólar de plata que juntos pegamos debajo del cajón. Vales todos los puñados de trigo y el sol que los mece cuando bailan dorados en el campo que nos vió crecer. Hasta allá me llevó el recuerdo que en un impulso y en desorden me sentó al borde del río, sobre la piedra blanca, donde tus rodillas limitaban con mi espalda y tu abrazo amplio y conocido encerraba el círculo del amor. Extrañarte hoy ha sido tan redondo que ya no siento que eres una aparición.
©fdL2009
!--EndFragment-->!--EndFragment-->!--StartFragment-->

*/ flickr by deLoto - orchid -
Somos un sueño sin letargo, una hoja verde que viaja libre sobre el manto del río. Somos el asombro sin bostezo, la luciérnaga encendida del farol olvidado. Somos dos, macho y hembra, cóncavos y convexos, cómplices en la risa, guardianes de la luna y soldados del infinito. Somos la regla de tres, simple; somos el ejemplo del caos, la antítesis del desespero y el primer rocío de la mañana. Somos el caracol que lleva a cuestas la casa sobre el corazón, el cienpiés que ha recorrido casi todos los caminos y la golondrina solitaria que volando inventa el verano. Por eso, y más, dame un respiro en esta vuelta del camino, mírame con todos tus sentidos y no me pidas que te diga por qué tengo hoy amputada el alma. Tengo las respuestas adormecidas, en un sueño del que despertaré mañana.
©fdL2009

*/ flickr by Sean Mantey - heavenly half pipe -
Habrá que pasar el verano, subir la cuesta y mirar el mar. Habrá que hablar con la luna, seguir el cometa y contemplar el nácar y la madreperla en flor. Habrá que pegar botones, zurcir heridas y darle cuerda al reloj. Habrá que reciclar la vida, buscar al poeta y escuchar el canto del ruiseñor. Habrá que abrir las agallas, cueste lo que cueste, y respirar mejor.
©fdL2009